Se lavan muy bien las patatas sin pelar y se cortan en rodajas también sin pelar.
En una olla con agua ponemos a cocer las rodajas de patatas, cuando le falte poco para estar cocidas, metemos en la misma olla los percebes añadiendo mucho sal, como si fuese agua salada y laurel.
Cuando vuelva a romper a hervir, esperamos 2 minutos y a continuación escurrir toda el agua.
Volcamos las patatas y los percebes en una fuente, taparlo con un paño o servilleta de tela y servirlo en la mesa.